Los
primeros restos de actividad humana se localizan en la Fuente
Principal de Villa donde se han hallado útiles tallados en sílex
que nos sitúan en el Paleolítico Superior (30.000
A. C.)
Las
primeras huellas de sociedades agrícolas nos conducen
al yacimiento de la Cueva de los Secos, pero es, sin dudas el Monte
Arabí y sus pinturas rupestres el mayor exponente de la actividad
humana entre el VI y el II milenio A. C. Los abrigos de Cantos de
la Visera y la Cueva del Mediodía, junto al poblado fortificado
de El Arabilejo, fechado en la Edad del Bronce (II milenio A. C.)
y los campos de grabados rupestres (cazoletas) asociados a este poblado,
constituyen un complejo prehistórico de primera magnitud en
el ámbito del Levante Peninsular.
Del Eneolítico o Calcolítico (III milenio A. C.) contamos
con los yacimientos de Las Atalayas, la Sierra del Cuchillo. La Ceja
y la Balsa, De la edad del Bronce (II milenio A. C.) se han localizado
restos en el Arabilejo, Pulpillo, Umbría del Factor, Monte
Felipe, Moratillas, Magdalena, Cerro de la Campana, El Serral, El
Castellar, Los Roncones y La Chimenea.
De época
prerromana o ibérica contamos con yacimientos
como El Pulpillo, El cerro del Castillo, y el Cerro del Los Santos,
donde se situaba un importante santuario ibérico, donde el
Padre Carlos Lasalde, a finales del S.XIX localizo la Dama Oferente
o Dama de Yecla, entre una treintena de esculturas en piedra.
De época romana tenemos el yacimiento de Los Torrejones que
constituyo, entre el siglo I A. C. al siglo V D. C., el centro administrativo
de una amplia comarca.
La
ciudad de Yecla, como asentamiento estable en el lugar que ahora
ocupa, se establece a fines del S.XI con la caída del
Califato y la instauración de los reinos de taifas. Se
construye el "hisn" o castillo, y se crea un pequeño
núcleo de población al abrigo de sus defensas,
conocido por las fuentes escritas árabes con el nombre
de Yakka que con el período de dominio almohade adquirirá cierto
peso específico en el concierto comarcal y regional.
Con
la conquista castellana a mediados del siglo XIII, se instaura
un nuevo núcleo
de población en la ladera norte
del cerro. El entonces Príncipe Alfonso X El Sabio ocupa
la plaza en el año 1243, pasando luego a integrar el señorío
de D. Manuel y posteriormente como villa del Marquesado de Villena
de D. Juan Manuel, experimentando la primera expansión
demográfica y urbana en época cristiana.
Hasta mediados del S.XV la villa experimentará un sostenido
crecimiento, alcanzando un extraordinario desarrollo económico
al amparo de su aduana, lo que conllevará un aumento demográfico
y urbano extraordinario durante los reinados de Carlos V y Felipe
II. (S. XVI).
El
Siglo XVII supone para Yecla, una centuria de continua recesión
en todos los órdenes, propiciado por las guerras, las epidemias,
las plagas, la emigración, etc. El S.XVIII supuso una nueva época
de esplendor con la deforestación, colonización y conquista
para el cultivo de la mayor parte de sus tierras, con un nuevo desarrollo
demográfico (se alcanzan los 10.000 habitantes) y urbanístico,
trazándose calles anchas y rectas, y construyéndose
casonas solariegas con escudos nobiliarios en sus fachadas.
En
la segunda mitad del S. XIX Yecla experimenta una nueva expansión, consolidándose
su carácter agrícola, vitivinícola, por el
que fue conocido con exclusividad hasta época muy reciente.
Será en el último cuarto de esta centuria cuando
se produce un primer desarrollo industrial con la aparición
de la industria alcoholera.
A
mediados de la década de los veinte del siglo XX, se produce
un segundo impulso hacia la industrialización de Yecla, debido
al abandono progresivo de la actividad artesanal de toneleros y carpinteros
que pasarán a convertirse en fabricantes de muebles. En las
décadas de los cincuenta y sesenta se produce lo que podemos
considerar un primer despegue industrial del mueble, cuyo origen
estará en la creación de la Cooperativa Obrera del
Mueble "Esteban Díaz" y la posterior creación
de la Feria del Mueble, primera del sector que se organiza en España.
Pese
a su fisonomía
moderna, Yecla no ha perdido su sabor de ciudad recogida y acogedora,
contrastando su barrio medieval de calles tortuosas, cuestas empinadas
y rincones recoletos, con la zona moderna de factura geométrica
y trazado señorial.
La
localidad de Yecla, perteneciente a la región de Murcia, está situada
al norte de la capital y cercana a las provincias de Alicante y
Albacete. Emplazada a 600 metros de altitud sobre el mar, tiene
una extensión física de 605,6 kilómetros cuadrados
y una población de 35.161 personas. Sus habitantes son conocidos
como yeclanos. El municipio está rodeado por las sierras
de los Gavilanes y del Buey.
El municipio está
rodeado por las sierras de los Gavilanes y del Buey.
En el término de Yecla pueden observarse paisajes muy
distintos desde las montañas, con bosques, a los desolados
llanos esteparios, pasando por ramblas, cultivos, monte
bajo. Entre los accidentes geográficos más relevantes,
podemos citar la Sierra de Salinas (1.239), al sudeste
del término municipal; el Monte Arabí (1.069), al noroeste;
los picos Magdalena y la Umbría del Factor, (1.066)
al sudoeste; Tobarrillas, en el extremo septentrional,
y los llanos esteparios.
Arte y Cultura
Las primeras
muestras artísticas de la localidad de Yecla proceden
del Paleolítico Superior y son los restos de la Fuente
de la Villa, con las pinturas rupestres del monte
Arabí y el yacimiento de la Cueva de los Secos. Además,
el museo municipal guarda restos de más de 400 piezas
del período ibérico. La Lonja de la ciudad y la Torre
del Reloj fueron construidas en el siglo XIX. De
estilo renacentista son la Plaza Mayor, con sus soportales,
la Casa Consistorial, el edificio del Pósito y la
casa de los Alarcos. La arquitectura religiosa destaca
especialmente con sus variados estilos. La parroquia
de la Asunción o Iglesia Vieja es del siglo XVI.
Su única nave es gótica y la torre, renacentista,
llama la atención por su original friso. La basílica
de la Purísima es neoclásica; la ermita de San Roque,
construida entre el siglo XIII y XIV, es de estilo
mudéjar; y la Iglesia de San Francisco, del XVI,
es ejemplo del barroco.
Cultura de
Yecla
Yecla tiene una vida cultural muy
activa. Se promueven importantes muestras y certámenes
de arte, ciclos de conferencias organizados por asociaciones
culturales y ciudadanas e institucionales.
La asociación de mayordomos, organiza diversas actividades
culturales en los meses de mayo y noviembre. El Cabildo
Superior de Cofradías programa un conjunto de actos
culturales y religiosos coincidiendo con la Cuaresma.
La Asociación de Amigos de la Música está llevando
a cabo una labor importante de difusión musical a través
de la Banda de Música y la Escuela Municipal de Música.
La Escuela Municipal de Bellas Artes ha llevado a cabo
una gran labor tanto docente como de difusión de los
artistas locales, el Ateneo Literario organiza y promociona
todo tipo de actividades culturales literarias, con
ciclos y publicaciones periódicas sobre la materia.
El Grupo de Coros y Danzas "Francisco Salzillo",
la Peña Taurina o el Cine Club "Odeón", también
cuenta con un papel destacado en la vida cultural de
la ciudad.
La Casa de Cultura acoge el Museo Arqueológico Municipal "Cayetano
de Mergelina" en las mismas dependencias, está
la biblioteca pública municipal, considerada entre
las más importantes de la región por el índice de lecturas
y fondos bibliográficos. También cuenta con el Archivo
Historio Municipal que contiene una completa documentación
de carácter municipal, además de una completísima documentación
notarial en sus secciones de archivos notariales de
Yecla y Jumilla.
Finalmente desde su reinauguración,
el Teatro "Concha Segura" mantiene una programación
continuada a lo largo del año que acoge las más importantes
figuras y compañías de teatro, música, danza, opera,
etc. Forma parte de la Red Regional y Nacional de Teatros
y Auditorios.
Fiestas
Fiestas de la Virgen
Las
Fiestas Patronales de Yecla, tienen su origen en
el reclutamiento de una compañía de yeclanos bajo
el mando del Capitán Martín Soriano Zaplana, que
marchan a la "Guerra de Cataluña" en
1642, estableciéndose en el puesto de guarnición
fijado en las tierras castellonenses de Vinaroz.
El desarrollo favorable de la contienda facilita
que no tengan que ir a puestos de vanguardia y
que, tras medio año de acuartelamiento, regresen
todos, sin ninguna baja.
El sentimiento religioso de aquellos yeclanos les llevó,
en actitud de agradecimiento, por lo incruento de su
expedición, a subir al Santuario del Castillo, en acción
de gracias, ante la imagen que entonces existía de
Ntra. Sra. de la Encarnación, que ya era conocida como
Virgen del Castillo.
En el desarrollo de estas fiestas con más de tres siglos
y medio de historia, declaradas de Interés Turístico,
hay que reseñar el año 1932 en el que el párroco arcipreste
José Esteban Díaz, constituye la actual Asociación
de Mayordomos de la Purísima Concepción, entidad que
se encarga de organizar los actos festivos.
En 1954 se procede a la Coronación Canónica de la Virgen
del Castillo, por decisión del Papa Pío XI. A partir
de entonces, el arraigo de la fiesta entre los yeclanos
ha ido incrementándose continuamente, fructificando
nuevos actos como la Ofrenda de Flores, las actividades
de las diversas escuadras, el pregón, los actos culturales
de mayo y noviembre, etc. Las Fiestas de Yecla,
comienzan el
5 de diciembre con
el llamado Actodel
Beneplácito, en el que el Presidente de la
Asociación de Mayordomos pide permiso a la
primera autoridad municipal para que den comienzo
las Fiestas. Por la tarde, "alabarderos" y "tamboreros"invitan
al vecindario a sumarse a la fiesta. El
día 6por la
mañana se celebra una Misa de Pajes, desarrollándose
por la tarde el acto del Beso de la Bandera
de toda la soldadesca que integra la Compañía
Martín Soriano Zaplana. El Día de la Bajada, 7
de diciembrese
inicia con la Alborada, en el atrio de la Basílica
de la Purísima para a continuación encaminarse,
disparándose siempre los arcabuces, hasta el
Santuario del Castillo, desde el que proceden
al traslado de la Patrona de Yecla hasta su
Basílica. En el recorrido, el Mayordomo juega
la Bandera ante la Virgen, a la salida del
Santuario, en el llamado Paso de la Bandera
y a la entrada la Basílica, mientras que los
arcabuces, sin interrupción, intensifican sus
disparos.
Ese mismo día, por la tarde, las diferentes
escuadras proceden al acto de la Ofrenda
de Flores, tras un recorrido por las calles
céntricas de la ciudad. El día 8 de diciembre,
día grande de estas Fiestas, el nombramiento
de "clavarios" y el desfile de la
soldadesca, da paso a la Procesión con la imagen
de la Patrona, en la que el Mayordomo repite
el mismo ritual con la Bandera, a la salida
y especialmente a la entrada de la Virgen a
la Basílica, en medio de un estruendo ensordecedor
de todos los arcabuces disparando. Por
último,
a los nueve días como mínimo,
en el domingo siguiente,
con el mismo orden, protocolo
y ceremonial observado en
la Bajada se procede a la
Subida de la Virgen a su
Santuario.
Todos los integrantes del
cortejo, visten el uniforme
reglamentario que consta
de un sombrero negro, tipo
apuntado, que penden cuatro
bolas y con los picos en
columna, llevando en lana
negra con solapas en triángulo
y paño vuelto. El pantalón
y corbata de lazo es del
mismo color y la camisa,
blanca. También portan,
anudado al costado izquierdo
un fajín de raso azul cielo,
rematado con borlas celestes.
El arma reglamentaria para
realizar las salvas con
pólvora es el arcabuz,
con una boquilla de latón
con forma de copa abierta
y culata de madera en forma
trapezoidal y caras planas,
al que se adjunta el frasco
o cantimplora de la pólvora.
Las Ordenanzas que rigen
el festejo restringen los
disparos de pólvora a los
actos oficiales programados.
Semana Santa
Las celebraciones
religiosas de la Semana Santa sabemos que se practican
en Yecla desde la época de Felipe II. Según las relaciones
topográficas, encargadas por este monarca, habían
en Yecla unos seiscientos vecinos, y que aproximadamente
2.700 habitantes. Existen once Cofradías y de ellas
la única penitencial es la de la Sangre de Jesús,
recordamos que dichas relaciones se realizaron en
1.575. La totalidad del pueblo estaba inscrita en
alguna de las cofradías existentes. Era costumbre
traer un predicador para que predicara la cuaresma,
ya que los clérigos que había no estaban muy capacitados,
y esto, por otra parte, era costumbre muy común en
casi todos los pueblos. Al licenciado Torres, que
predicó en la cuaresma de 1569, se le pagaron 6.800
maravedíes. Durante el reinado de Felipe III existen
21 cofradías. Cabe destacar que el espíritu cofrade
alcanzaba sus mayores cimas en la muerte. Al fallecer
uno de ellos, los mayordomos organizaban inmediatamente
los turnos de vela y el amortajamiento del cadáver.
Cuando un cofrade moría, sus hermanos debían estar
presentes para ayudarle a tener un buen paso a la
otra vida, intercediendo por él en sus oraciones.
Las andas de todas las cofradías estaban pintadas
en oro y acompañaban las cofradías la procesión del
Corpus portando sus pendones. En el año 1660 el sacerdote
Fray Francisco Muñoz, trajo desde Roma un “Lignum
Crucis” que se encontraba en la parroquia de la Asunción
con motivo de consolidar la Hermandad o Cofradía
de la Vera Cruz, para como en otros lugares alcanzar
las indulgencias de tan popular Cofradía. En la segunda
mitad del siglo XVII podemos afirmar que durante
la semana santa salían los penitentes con túnica
y rostro cubierto. Durante el siglo XVIII, unas cofradías
desaparecen y se crean otras, también comienzan a
hacer su aparición las imágenes pasionarias que desaparecerán
en las revueltas de 1936, como nuestra Sra. De las
Angustias (Fco. Salcillo) y el Stmo. Cristo de la
Adoración de la Cruz (J. E. Bonet), también cabe
destacar que por aquellas fechas él Músico natural
de Yecla D. Juan Oliver Astorga (violinista, flautista
y compositor yeclano, uno de los más grandes y más
desconocidos músicos del barroco español) el cual
compuso una marcha de procesión dedicada a la Semana
Santa Yeclana (hasta día de hoy ningún músico de
tal notable categoría a dedicado una marcha de procesión
a ninguna localidad que celebre la semana santa)
. Con fecha 7 de mayo de 1771, se envía desde la
entonces Villa de Yecla la relación de las congregaciones,
cofradías y hermandades que en ella hay. En el siglo
XIX las fiestas que se celebran son las mismas del
siglo anterior. Diecisiete son las cofradías existentes
en los primeros años de este siglo. En la segunda
mitad del mismo las procesiones comienzan a tener
gran esplendor, en la del santo entierro de 1855,
la tarde de Viernes Santo recoge un altercado entre
las dos bandas de música y un año después realiza
el ayuntamiento un protocolo para presidir las procesiones.
Como en el resto de España, en Yecla también existe
ese resurgimiento, y de hecho, la semana santa quedará
tal como la conocemos en la actualidad. Las cofradías,
hermandades o gremios de Semana Santa girarán a una
imagen titular. La semana santa de Yecla quedó inmortalizada
en la obra “La Voluntad” de Azorín. El 16 de marzo
de 1936 se pierde gran parte del tesoro artístico
de la ciudad de Yecla. Terminado el paréntesis de
la guerra civil en 1939, aparte de los cultos comienzan
a salir las primeras procesiones y traslados, reorganizándose
años después casi todas las cofradías y hermandades.
En los años 60 la semana santa Yeclana vivió otra
etapa de esplendor, con una participación muy notable
del pueblo dando paso a la decadencia durante los
70, que pese a la poca participación de hermanos
supo aguantar el tipo hasta finales de los 80 que
nuevamente coge auge como en prácticamente toda España,
surge el llamado boom de las bandas, contando en
la actualidad con 9 formaciones musicales, engalanadas
de uniformes de romanos, egipcios y militares, entre
otros, se adquiere un gran patrimonio en cuanto a
imaginería, y una notable participación y acompañamiento
de la ciudadanía, igualmente se crean nuevas procesiones
hasta nuestros días. Esta declarada de Interés Turístico
Regional.
Diecisiete Cofradías y Hermandades,
siete bandas de cornetas y tambores, varias bandas
de música, más de dos mil capuchinos, procesionan
por las calles de la ciudad, acompañando treinta
y un pasos procesionales en las nueve procesiones
que se celebran.
Durante la Cuaresma, precediendo a la Semana Mayor,
se habrán venido celebrando los cultos a las imágenes
titulares. Los Besamanos, Vía Crucis, Triduos y Septenarios,
visitas etc.
También habrán quedado atrás otra serie de actividades:
Nombramientos de Nazareno del Año, Hermanos Mayores
Honorarios, presentación del cartel anunciador, Revista-Programa,
expositores y conciertos…
El Cabildo Superior de Cofradías Pasionarias, junto
con todas las cofradías y arropado por el pueblo, celebra
año tras año la Semana Santa, caracteriza por su orden
y religiosidad. Unos desfiles peculiares que la hacen
única, como es la procesión de los "Farolicos",
los emotivos actos de "La Cortesía" y "El
Encuentro", el "Enterramiento del Cristo" y
la sin par procesión de "La Soledad". El
arraigo tradicional de estos desfiles, el esfuerzo
el esfuerzo del Cabildo y las Cofradías, y el pueblo
yeclano volcado hacia estas manifestaciones, ha merecido
que nuestra Semana Santa, fuese en su día Declaradas
de Interés Turístico.
En el siglo XVII, aparecen los primeros penitentes
con túnicas, así como las Cofradías de la Soledad y
la Hermandad de la Cruz. Es en el siglo XVIII, cuando
antes de celebrar la procesión del Entierro de Cristo,
se hacían dos Sermones; el del Descendimiento y el
de la Soledad. Esta procesión del Entierro, dará origen
a los desfiles tal como los conocemos en la actualidad,
y que toman su forma definitiva en la segunda mitad
del siglo XIX.
Durante los sucesos ocurridos en nuestra Guerra Civil,
casi todo el patrimonio artístico de la Semana Santa
se perdió. Terminada la contienda, las Cofradías vuelven
a reorganizarse, tras años difíciles, llega el esplendor
de nuestras procesiones.
Los nuevos tiempos, han dado paso a la creación de
nuevas hermandades, perdiendo muchas de las existentes
los "Gremios" por los que antaño eran conocidas.
Lo religiosos, unido a lo tradicional y lo cultural,
confieren a la Semana Santa yeclana su propia personalidad,
expresa en nuestras calles por su colorido, recogimiento
y oración, ante el fervor de todo un pueblo que desde
hace más de dos siglos es fiel a sus costumbres y tradiciones.
Fiestas
de San Isidro
A mediados del mes de mayo,
Yecla recupera su tradición agrícola, con la celebración
de las Fiestas San Isidro.
Estos festejos tienen un importante arraigo entre los
yeclanos. Hasta mediados del s. XX, Yecla era una población
dedicada a la recolección y elaboración de excelentes
caldos y apreciados aceites, actividades que hoy no
se han perdido y que caracterizan el paisaje de estas
tierras; gracias a las cooperativas y bodegas de nuestra
ciudad.
El origen de estas fiestas se sitúa a mediados del
s. XIX, momento en el produce el alumbramiento del
pozo de San Isidro. En los años 1940 la celebración
evoluciona por la llegada de una imagen de este santo
que se ubica en la Basílica de la Purísima. Poco después
se comienza con la Gran Cabalgata de Carrozas, acto
principal de estas fiestas, cobrando cada vez más fuerza
hasta llegar al momento actual en el que gracias al
trabajo de las Peñas y la propia Concejalía de Festejos
se ha llegado a las máximas cotas de participación
conocidas.
Los distintos actos que componen esta celebración,
comienzan con la elección de Reinas y Damas de las
Fiestas, acto homenaje a la figura de la mujer yeclana
con vestimenta tradicional, más conocida como "traje
de labradora".
Otros actos son la celebración eucarística dedica a
este santo en el Santuario del Castillo, pregón, verbena,
pasacalles, actuaciones de los grupos folklóricos de
nuestra ciudad, actuaciones musicales, y sobre todo
la Gran Cabalgata de Carrozas, realizada el sábado
más próximo a la festividad de San Isidro.
Esta Gran Cabalgata se gesta gracias al intenso trabajo
para elaborar las Carrozas de las Peñas, ya que tras
tener el diseño y las estructuras metálicas o de madera,
que se montan sobre remolques de tractores, tienen
que decorarlas mediante diminutos trozos de papel de
seda o manila de unos siete centímetros, que se arruga
y comprime para cubrir las estructuras, algunas de
ellas con unas dimensiones de cinco metros y medio
de altura, con una anchura de tres metros y seis metros
de longitud; representando aspectos de la labranza
o relacionados con esta.
En el desfile, los miembros de las peñas se visten
con el traje típico, las calles se llenan de colorido
por el confeti, se reparten entre los asistentes vinos,
bocadillos y otros productos de la tierra. Además se
conceden unos premios para las mejores carrozas al
final de la cabalgata. Por todo esto, San Isidro se
convierte en una de las fiestas más animadas de nuestra
ciudad.
Otras celebraciones
Yecla
posee además una serie de festividades muy arraigadas
que todavía hoy se conservan y que no han perdido
su singularidad, a pesar de la evolución industrial
de nuestra ciudad. Fiestas de San Antonio
Abad: En
el mes de enero. Se lleva a cabo la tradicional
bendición de animales, en la Iglesia Virgen
de los Dolores (Hospitalico), celebrándose
también una procesión por las calles próximas,
además de suelta de palomas, reparto de
estampas y Pan del Santo. Carnaval:Entre
los actos se encuentran
el pregón, elección de
la Reina del Carnaval destacando
la Gran Cabalgata de la
noche del sábado de Carnaval
por la calles de la ciudad,
además de pasacalles, bailes
y desfiles infantiles.
Romería
de San Marcos: Se
celebra en el Cerro de la Fuente, en el mes de
abril, con la celebración de una misa labradora,
bailes a cargo de grupos folklóricos locales y
juegos populares (castillo hinchable, entre otros),
además de la realización del Festival de Paellas,
concurso de Gachasmigas y campeonato de petanca.
Fiestas
de los Judas: Se
celebra a primeros de mayo. Estas originadas por
los sucesos que se produjeron en este barrio yeclano
con motivo de la invasión de las tropas francesas
durante la Guerra de la Independencia, a principios
del s.XIX. En ella se cuelgan en medio de las calles
los típicos "Judas", muñecos de trapo
de elaboración propia, con carteles satíricos que
hacen referencia a la situación política y social.
Se acompañan con bailes, degustación de platos
típicos yeclanos, guiñoles, exposiciones, charlas
y pasacalles. Fiestas de San Cristóbal:En
el fin de Semana más cercano al 10 de Julio,
el sector del transporte celebra una serie
de actos en honor a su patrón San Cristóbal.
Entre estos destaca una Gran Cabalgata
de Camiones por la ciudad, actividades
deportivas y comidas de convivencia. Feria
del Septiembre: La
celebración de una feria
comercial figura entre
los privilegios concedidos
a Yecla por el Infante
D. Juan Manuel. Inicialmente
era de quince días, coincidiendo
con las fiestas de San
Martín. Posteriormente
se cambió a fechas próximas
a la fiesta de San Marcos.
Felipe V en premio a
la fidelidad de Yecla
le confirmó este privilegio
trasladándola de nuevo
a noviembre. En 1839
se solicitó y se consiguió
el traslado al 18 de
septiembre.
Ya a finales del
siglo pasado perdió
su carácter de transacción
comercial, para convertirse,
poco a poco en motivo
de celebración de
festejos públicos,
atracciones músicales,
culturales y deportivas.
Los más pequeños
cuentan con numerosas
atracciones feriales
mientras que por
la noche el ambiente
se traslada a las
numerosas casetas
instaladas en el
Recinto Ferial. Fiesta
de San Blas:La
Fiesta de San Blas es
una de las más populares
y antigua, se remontan
al s. XVI, cuando se
acondiciona en la Iglesia
Vieja o de la Asunción
una capilla para este
santo. En el s. XVIII
se constituye su cofradía.
Los actos se desarrollan
en el primer fin
de semana de Febrero
y destaca la procesión
del sábado por la
tarde en la que al
final se hace una
fogata delante de
la hornacina del
santo en la calle
de la Iglesia y los
jóvenes saltan por
encima de ésta.
El domingo por la
mañana se celebra
una procesión en
la que miles de personas
acompañan al santo
portando "panes
benditos". Se
calculan que se realizan
más diez mil "panes
benditos". Este
consiste en un pan
sobado y amasado
con azúcar. Según
la tradición, antes
de comerlo se reza
un padrenuestro para
evitar males de la
garganta. Por la
tarde se realiza
los actos más joviales
y entretenidos de
carácter más ameno,
con carreras de sacos,
cucañas, una piñata
particular, cuyo
contenedor es una
olla de barro, "chocolate
cómico",etc.
Visitas de
interes
Basílica de La Purísima
La Basílica Arciprestal de la Purísima
Concepción o "Iglesia Nueva" fue construida
en dos fases; a partir de 1775 por José López, quien
realiza los planos y en una segunda fase, tras un periodo
de interrupción por Jerónimo Ros, quien termina su
construcción en 1868 y se encarga de realizar la emblemática
cúpula de la Basílica.
Su estilo es neoclásico; aunque por su grandiosidad
se confunde con edificios del s. XVI . El templo presenta
planta de cruz latina, de tres naves, separadas por
arcos de medio punto con cúpula semiesférica peraltada
sobre el crucero y capillas en los contrafuertes, anexionando
la Capilla de la Comunión. La nave central mide 50m
de longitud y la crucera 40 m. Destaca la cúpula semiesférica
construida con teja vidriada azul y blanca, decorada
en espiral. El altar esta construido en mármol "brecha
de Andalucía" y la temática del antipendio (frontal)
trata la "Multiplicación de los panes y peces",
el púlpito se encuentra restaurado, siendo el original
y situado en la nave central, en el lado de la epístola.
El pavimento del templo, conserva el solado original;
compuesto de baldosas de mármol que se alternan simétricamente
en ajedrezado gris y blanco. El acceso al templo se
realiza por tres portadas, dos laterales al final de
la nave crucera con idéntica trazada, teniendo una
de ellas una gran vidriera y otra al final de la nave
central con una escalinata, debido al desnivel del
terreno y pensada en un principio como fachada principal.
La Capilla de la Comunión, también de estilo neoclásico
con un gran medallón en alto relieve en su entrada,
donde se presenta el tema de la Eucaristía. Ya en su
interior se denota su planta poligonal inscrita en
un decágono con pequeños ventanales para su iluminación.
Destaca un retablo con la imagen del Sagrado Corazón
de Jesús y un Cristo arrodillado y con los brazos abiertos
al pie de la cruz de José Esteve Bonet
Las obras escultóricas y pictóricas del templo se han
realizado en su mayoría después de la Guerra Civil
Española, ya que en esta se perdió importantes componentes
artísticos; aún así todavía quedan importantes obras.
Entre estas encontramos, en el presbiterio, una imagen
de La Purísima(centro) y de los Cuatro Evangelistas.
En la nave del lado del Evangelio se encuentra en la
primera capilla un retablo neobarroco de San José,
en la segunda un retablo moderno con imagen de San
Cayetano en el centro, San Pancracio (a la izq.) y
San Isidro ( a la der.); en la tercera la Virgen del
Pilar en el centro, con la Virgen de Fátima a la izquierda
y el Niño Jesús a la derecha.
En la nave de la epístola, se encuentra en la primera
capilla una Imagen de la Virgen de la Aurora, con una
imagen de Santo Domingo y El Cristo de la Resurrección
a la izquierda y a la derecha un lienzo de la Virgen
de la Aurora. En la segunda Imágenes de María Auxiliadora,
San Antonio, San José de Calasanz y San Pascual.
En el Reverso del Imafronte, el Cristo de la Misericordia
y Cristo del Ecce Homo. En la girola encontramos en
la primera capilla La Virgen del Carmen, en la segunda
imagen de Nuestro Padre Jesús con altar, en la tercera
altar Grupo escultórico de la Virgen de las Angustias
de Francisco Salzillo (1764), cuarta capilla altar
con imagen de San Pedro, la quinta es la Capilla de
la Comunión. La sexta es la Virgen de los Dolores,
la séptima capilla es altar con imagen de la Virgen
de las Animas. La penúltima es una imagen en escayola
de San Blas y la última es la antesacristía.
Santuario del Castillo
El Santuario del Castillo es un edificio
del último tercio del siglo XIX sufriendo varias modificaciones
a lo largo de su historia. Se trata de una construcción
de planta rectangular de una sola y amplia nave, dividida
en tres tramos. La nave únicamente desarrolla bóveda
de cañón en cada uno de sus tramos, abriendo espacios
para las capillas laterales y presbítero.
En la parte superior de la fachada se halla una imagen
pétrea de la Virgen. En los colaterales sendas torres
gemelas de planta cuadrada flanquean el pórtico y en
sus cuerpos superiores se encuentran los cuerpos de
campanas. Ambas torres están culminadas por unas esculturas
de 1.951 que representan, en la derecha, El Corazón
de María y en el contrario El Corazón de Jesús.
El camino de acceso al Santuario se puede encontrar
una serie de "Pasos" del Vía Crucis que ostenta
paneles cerámicos de azulejería valenciana de gran
aceptación y devoción popular.
En el presbiterio destaca la presencia del camarín
adosado, obra de Justo Millán Espinosa del año 1.886,
que está decorado por el pintor Juan Albert Selva.
Dentro del Camarín se encuentra la imagen de la patrona
de Yecla, talla del escultor alcoyano Miguel Torregrosa
Alonso del año 1.941. Y también hay que resaltar el
Trono sobre el que se reside La Virgen de la Purísima
y los ángeles del mismo que fueron elaborados por el
escultor valenciano Francisco Teruel, en el año 1.952.
Además en este espacio del templo se halla el Retablo
Mayor neobarroco y clasicista a la vez, obra de los
hermanos Lorente, realizada en 1.977.
Del lado del Evangelio, en la tercera crujía, se abre
la Capilla del Santísimo Cristo del Sepulcro, de planta
octogonal, sobre la cual se encuentra una cúpula semiesférica
y data del año 1956. La imagen representa al Cristo
yaciente, obra de Miguel Torregrosa, realizada en 1941
y la urna tallada, que protege la imagen, es un proyecto
del yeclano José Villanueva terminado en 1942.
El Castillo de Yecla
El Castillo de Yecla tiene origen
en época de dominación musulmana, entre los periodos
califal o taifa, entre los siglos X y XI, perteneciendo
al Oriente de Al-Andalus. Es en esta fecha cuando se
produce el verdadero asentamiento en el núcleo urbano
actual, con el topónimo de "YAKKA", lo que
derivará posteriormente en el actual nombre de nuestra
ciudad: "YECLA". La función principal que
desempeñaba este "hisn" o fortaleza era
la de punto estratégico en vías de comunicación que
unían el interior de la península con las costas sureñas
del Mediterráneo español y en un principio cubrir las
necesidades defensivas de los habitantes de la comarca.
El Castillo de Yecla, está situado en la cima de un
cerro, con una altitud que varía entre los 745 y 752
m. Entre los restos conservados se diferencian dos
técnicas de construcción, la más antigua de "tabiya";
es decir utiliza tapial de cal, arena y piedras, sobre
basamento de mampostería en las zonas más irregulares.
La segunda técnica más reciente se caracteriza por
utiliza piedras menudas trabadas con yeso rojo sin
depurar.
La planta es aproximadamente triangular y el acceso
actual se efectúa por la cara norte a través de una
escalera de piedra, existiendo una entrada anterior
por la zona noreste cerca del aljibe. El grosor de
las murallas del recinto es de 1, 30 m, mientras que
los muros de las estancias interiores son de 90 cm.
Las torres más antiguas están colocadas en los vértices
del recinto, en las Caras Este, Oeste y Sur, a las
que se suman dos torres más, de piedra y yeso, situadas
una al noreste, junto a aljibe y la otra al Sudoeste.
En una reconstrucción hipotética, se le dota de unas
murallas de 5 m. de altura y algo más en las torres
y las almenas se incorporarían a mitad del s. XIV.
Asociado al "hisn" o castillo queda el poblado
madina, situada en la cara sureste del cerro. Contaba
con una cerca o muralla que protegía el caserío. Las
excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el lugar
han puesto al descubierto diez casas o edificios que
siguen el modelo típicamente hispano-andalusí: patio
central sobre el que se organizan el resto de estancias
(cuatro a cinco). En el caso de Yecla, todas ellas
contaban con una planta superior a la que se accedía
por un tramo de escaleras situadas en el patio. Se
observa en un cierto ordenamiento urbano con calles
y adarves que van separando cada una de las casas,
contando además con infraestructuras sanitarias que
permitían la evacuación de aguas residuales y suministro
de agua potable. A las afueras del poblado si sitúa
la "maqbara" o cementerio islámico.
Iglesia Vieja
La Parroquia de la Asunción, conocida
popularmente como "Iglesia Vieja", data
del s. XVI, empezando su construcción en 1512 y finalizándose
cuarenta años después. De planta rectangular con unas
dimensiones de 40 metros de longitud por 14,5 de anchura,
consta de una sola nave de estilo gótico con bóveda
de crucería y capillas laterales entre los contrafuertes.
El trazado gótico de la nave se divide en cinco tramos
y el sexto tramo es renacentista de forma poligonal,
en cuya parte superior se encuentra el retablo mayor
perdido en la primera mitad del s. XVII. Los accesos
se encuentran en los laterales del ábside de influencia
escurialiense, permitiendo el paso una de ellas a la
antesacristía y sacristía y la otra a la torre del
Campanario. Destaca en la fachada septentrional una
portada flamígera enmarcadas en arquivoltas y ornamentada
en su tímpano por su titular. Además en el neoclasicismo
se incorpora otra portada hoy tapiada.
Los destrozos producidos durante la Guerra Civil, dejaron
su interior en estado deplorable, perdiéndose sus esculturas
y pinturas. En los últimos años se han efectuado obras
de restauración que han consolidado definitivamente
su estructura.
La arquitectura del templo sigue un modelo parecido
a otros templos de esta época, situados en ciudades
de alrededor. Destaca la torre renacentista, construida
a mitad del s. XVI, con un friso con cabezas esculpidas
mezclando armonía y esbeltez. Posee una base rectangular
de 8,10 m de lado y 35 m de altura, dividida en cuatro
pisos. En el último, encontramos ventanas de parteluz,
campanas y un gran friso con curiosa serie de cabezas
esculpidas con motivos distintos en cada cara. En la
cara Norte se distinguen 7 caballeros, representando
la nobleza del s. XVI., en la cara Oeste, las figuras
de varios personajes del clero, en la Este los rostros
de dos mujeres, soldados, etc. En la cara Sur se divisa
el rostro de dos jóvenes con expresión angustiosa,
dos calaveras.... En el último tramo se encuentra una
cúpula piramidal y octogonal, además encontramos en
las cuatro aristas esculpidas, cuatro cabezas tres
de ellas de hombre (representando la juventud, madurez,
vejez) y otra del león.
La Plaza Mayor
Conforma
un conjunto histórico de singular belleza, formado
por una serie de soportales con arcadas renacentistas,
poco frecuentes en la región levantina. En ella se
realizaban los concejos abiertos con asistencia de
todos los vecinos y el mercado semanal. Esta limitada
por los siguientes edificios:
AYUNTAMIENTO O CASA CONSISTORIAL:Edificio
renacentista construido en la primera mitad del s.
XVI. Destaca su fachada labrada en piedra de sillería,
formando un pórtico de doble arco adjunto, apoyado
en columnas de orden toscano. Encima de estos portones
se encuentran sendos balcones gigantes protegidos por
antepecho de forja. Además se distingue entre los balcones
el blasón o escudo imperial, en relieve, de Carlos
V con el Águila bicéfala. Arriba del blasón, se encuentra
el escudo de Yecla, en el cual se puede leer el calificativo
de "Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima villa de
Yecla" desde 1707 y está compuesto porun campo
o fondo rojo, castillo de plata o gris y aclarado con
negro, sostenido en una roca de oro o amarillo, sobre
ondas grises o de plata y azul, en cuya puerta se aprecia
un león amarillo o de oro encadenado. En los flancos
se distinguen dos "Y" de oro o amarillas,
Timbre y Corona Real Cerrada.En la esquina, que da
a la calle Epifanio Ibáñez, se distingue un altorrelieve,
que representa a Hércules. Más abajo se halla un parteluz
abierto sobre sillares y que da vista a dos calles,
el cual permaneció tapiado hasta 1960. En el interior
se observa un amplio zaguán y una bella escalera de
mármol con barandilla de hierro con tres niveles: semisótano,
entresuelo y planta noble. En esta última planta se
encuentran actualmente la Alcaldía, y despachos de
las distintas corporaciones políticas locales. Entre
la Alcaldía y estos despachos se encuentra El Salón
de Sesiones o sala capitular de periferia cuadrangular.
Está cubierta con artesonado de madera del s. XVIII.
El entresuelo sirve de oficinas municipales y el semisótano
de despachos y oficinas de varias concejalías, en cuyo
principio se destino a cárcel municipal con entrada
por la calle de Epifanio Ibáñez.En 1687 se integro
a la Casa Consistorial, pasando a formar parte de esta,
la torre con aspecto de mole de planta cuadrada, destacando
el primer escudo de Yecla esculpido en relieve y con
una inscripción de tiempos de Carlos II. El estado
actual se debe a una reforma y ampliación realizada
por el arquitecto Justo Millán Espinosa en 1887, restaurando
las dependencias carcelarias y de la escalera como
aspectos más importantes.
LA CASA DE LOS ALARCOS: La
Casa de los Alarcos es un edificio construido en
el s. XVI, de estilo renacentista dentro del purismo
castellano. Se encuentra ubicado en la Plaza Mayor,
junto a la Casa Consistorial, formando parte del
conjunto arquitectónico de esta Plaza.Esta construcción,
actualmente restaurada, conserva en su fachada exterior
los elementos más característicos, entre los que
se encuentran: Ventana con un frontal decorado y
escudo de armas, orientada a la Plaza Mayor.; Fachada
principal con Portada Renacentista rehabilitada,
con acceso por la calle Martínez Corbalán;Ventana
en ángulo entre las calles Martínez Corbalán y Ercilla,
tapiada en el s. XIX y hoy restaurada.
Las dependencias internas del edificio han sufrido
diversas variaciones desde su construcción y hoy
habilitadas para dependencias administrativas.
LA LONJA Y LA TORRE DEL RELOJ:Formada
por una edificación renacentista sobre los soportales
con arcadas, edificio del alhorín o pósito del pan.
La Torre del Reloj del S.XIX y el Auditorio Municipal,
edificio diseñado por el arquitecto Justo Millán
como lonja, sobre un solar donde estuvo ubicada la
ermita de la Virgen de las Nieves. (siglo XVII) En
la actualidad, una vez restaurada, se dedica a Auditorio
Municipal y Salón de Plenos. En su fachada principal
aparecen dos estucos del pintor murciano José Mª
Párraga.
EDIFICIO DEL PÓSITO:Construcción
renacentista de mediados del siglo XVI que en su
origen fue casa de contratación del trigo adosado
a la Torre del Reloj y el actual Auditorio Municipal.
Esta construido con piedra arenisca, conformando
en su parte baje un soportal con arcos de medio punto
sostenido por columnas de estilo toscano. El edificio
del Pósito o Alhorín era una institución de capital
importancia para la villa, ya que venía a regular
el abastecimiento de grano anualmente. En la planta
baja se realizaban las contrataciones y la superior
servía para el almacenamiento.
Teatro Concha Segura
El actual Teatro "Concha Segura",
está ubicado en los terrenos donde se situaba la antigua
Casa Panera del Pósito, fijando su construcción y acondicionamiento
entre 1886 y 1887. La realización de la obra es exclusivamente
de la Corporación Municipal.
En 1890 el arquitecto Justo Millán Espinosa, realiza
la remodelación de la fachada del Teatro y en 1899,
el teatro, hasta eses momento innominado, recibe el
nombre de "Concha Segura", rindiendo homenaje
a la Actriz yeclana, nacida en este lugar, que posteriormente
sería teatro.
El recinto, ha conocido numerosas reformas y la última
parte del proyecto inicial de 1983, elaborado por el
arquitecto Miguel Puche Vizcaino; consiguiendo dotar
al teatro de todos los elementos necesarios para su
correcto funcionamiento.
El teatro se asienta sobre una superficie de 612 m.
cuadrados con planta rectangular y fachada de 17,90
m. de altura.
En el interior se aprecian dos partes diferenciadas,
la primera se la forman el vestíbulo de entrada y las
dos escaleras laterales de acceso a la general. La
segunda la compone el patio de butaca, con planta de
herradura, la planta general y el escenario.
Además se ha dotado de la maquinaria e iluminación
escénica a las necesidades actuales, mobiliario y decoración
completamente renovado, conforme a los elementos ornamentales
utilizados por Justo Millán en sus construcciones.
También destaca la decoración pictórica del techo por
el lorquino Manuel Muñoz Barberán, la creación de una
nueva cabina de control y proyección, y recuperación
del foso de orquesta.
Otras visitas de interés
IGLESIA
DE SAN FRANCISCO Y CAPILLA DE LAS ANGUSTIAS: La
iglesia de San Francisco fue construida por los franciscanos
a finales del XVI, destacando la magnífica espadaña.
La Capilla de la Virgen de las Angustias, de principios
del XVIII, es una joya del barroco levantino con
un admirable camarín de azulejería valenciana, con
columnas salomónicas que centraban la imagen titular.
y una bóveda colgante de cuatro arcos de medio punto
convergentes y totalmente suspendidas.
IGLESIA DE SAN ROQUE: Es
el templo más antiguo de Yecla. Situada en las proximidades
del Parque de la Constitución e iglesia de San Francisco.
Ermita mudéjar datada en el S. XVI. Presenta una
única nave con arcos de fábrica de medio punto que
soporta un artesanado de madera a doble vertiente.
PARROQUIA NIÑO JESUS: Edificada
a finales del s. XIX sobre una antigua ermita, sobre
un proyecto de Justo Millán. La fachada, de un bizantinismo
geométrico, presenta una torre-campanario sobre el
eje central de la fachada. Presenta planta de cruz
latina con amplia nave central cerrada al fondo con
un pequeño ábside en punto redondo y dos naves colaterales,
con capillas.
IGLESIA DEL HOSPITALICO:Templo
característico del barroco murciano.
Museos
Museo
"Virgen del Castillo"
El edificio donde se sitúa
este Museo, situado junto al Santuario del Castillo,
sirvió de alojamiento a los Franciscanos a modo conventual.
Siguiendo un proyecto de Antonio Martínez Prats,
se ha edificado un moderno edificio, abierto al público
recientemente, donde en su sala de exposiciones,
situada en la segunda planta se pueden contemplar
todo tipo de objetos relacionados con las Fiestas
Patronales que se celebran en el mes de diciembre,
en honor de la Purísima Concepción. En el claustro
se expone la carroza de la Virgen. Horarios:Jueves,
de 16.00 a 20.00 h.
Sábados y domingos:
de 9.00 a 13.00 y de
16.00 a 20.00 h.
Museo Semana Santa
En
las naves góticas de la Iglesia Vieja se ubica
desde fechas recientes este Museo que recoge los
pasos que procesionan en Semana Santa que constituyen
destacados ejemplos de la imaginería murciana y
valenciana. También se pueden ver tronos, estandartes,
bordados, cruz-guías, túnicas y trajes de gran
valor de las diecisiete hermandades y cofradías
que participan en estos desfiles procesionales,
declarados de interés Turístico Regional. Horarios: sábados,
domingos y festivos de 19.00 a 21.00 h.
Museo Taurino
Situado
junto a la sede de la Peña Taurina Yeclana, en
la misma Plaza de Toros. Se pueden contemplar escenas
pictóricas de artistas como Juan Ortuño, Alfonso
Muñoz, Pepe Marco, Jiménez, Cesar Palacios y Pedro
Chinchilla, además de cabezas de toro, carteles
taurinos y un gran número de objetos del mundo
de la tauromaquia. También dispone de hemeroteca,
un importante fondo bibliográfico y una videoteca. Horarios: lunes,
martes, jueves y viernes, de 19.00 a 21.00 h. Sábados, de 12.00
a 14.00 h.
Museo
Arqueológico "Cayetano de Mergelina"
Situado
en las dependencias de la Casa Municipal de Cultura
recoge una selección de materiales encontrados
en los principales yacimientos arqueológicos del
término municipal. En sus salas dedicadas a la
prehistoria, protohistoria, mundo romano y mundo
medieval. Se pueden encontrar, entre otros, materiales
de los yacimientos del Cerro de la Campana, La
Balsa, Cerro de los Santos, Los Torrejones y del
poblado musulmán del Cerro del Castillo. Horarios: De
lunes a viernes: Mañanas (previa cita para grupos) de 9 a 13
horas.
Tardes: de 17 a 21 horas.
Sábados: de 11 a 13 horas.
Domingos: de 11:30 a 13:30 horas.
Teléfono para citas previas: 968 752893
Museo de Réplicas de "El
Greco"
Situado
igualmente en las dependencias de la Casa Municipal
de Cultura, en su segunda planta, se encuentra
este Museo que recoge 73 réplicas de otras tantas
obras originales de El Greco, realizadas por el
pintor yeclano Juan Albert Roses. Durante 20 años,
Albert Roses recorrió el enclave de cada uno de
los cuadros originales para reproducirlos con absoluta
fidelidad. Horarios:De
lunes a viernes: Mañanas (previa cita para grupos) de 9 a 13
horas.
Tardes: de 17 a 21 horas.
Sábados: de 11 a 13 horas.
Domingos: de 11:30 a 13:30 horas.
Teléfono para citas previas: 968 752893
Gastronomía
La gastronomía yeclana es
otra tentación a la que el visitante no suele oponer
excesiva resistencia. Gachasmigas, gazpachos y queso
frito con tomate constituían la dieta tradicional
del campesino yeclano que le aportaba las necesarias
calorías para combatir los rigores del invierno.
Las pelotas constituían el menú de los días importantes.
GACHASMIGAS:Es
posible que, al igual que los gazpachos y las tortas
fritas, tengan su origen en la cocina árabe que
tan aficionada era a las comidas condimentadas
con harina. Aceite, ajos, harina y agua constituyen
los ingredientes. Su aspecto es de una tortilla
con la costra dorada. Se suelen comer en la propia
sartén y se toman regadas.
GAZPACHOS:Otra
comida muy característica cuyos ingredientes son:
torta muy fina de panácimo, deshecha en trozos
muy pequeños, carnes de caza o de corral, caracoles
serranos. Se pueden añadir otros ingredientes como
atún, pimiento, champiñones, etc. Su aspecto final
es muy curioso pero su sabor resulta delicioso.
Se comen acompañados de buen vino tinto y cebolla
en vinagre.
EMPANADAS
DE PATATAS: Muy
tipicas en Semana Santa pero también se pueden
degustar durante todo el año. Los ingredientes
son: piñones, patatas, huevos duros, pimiento morrón,
harina, agua y aceite. Se hace un masa a base de
harina, agua y un poco de aceite de oliva, la masa
una vez hecha se estiende con un rodillo y se cortan
los trozos para hacer las empanadas, una vez que
se de forma a la masa y rellena con los productos
con huevo batido se le da por encima con un pincel
o brocha para que una vez horneadas adquiera su
brillo característico. El tiempo de cocción dependera
del horno y temperatura de este, debera cojer un
color dorado. Las patatas se cortan como si fuera
para hacer tortillas y se hacen bien fritas.
QUESO FRITO CON TOMATE:Queso
fresco de cabra frito y acompañado de tomate, también
frito, constituyen una mezcla exquisita de extraordinaria
simplicidad. Se acompaña de vino blanco o rosado.
TORTAS
FRITAS:Plato
extraordinariamente sencillo
consistente en masa fermentada
con levadura frita en abundante
aceite. Se pueden comer con
azúcar, sal, anchoas, miel,
sin que falte un buen vino
rosado para acompañar.
PELOTAS
O RELLENO: Constituye
el plato fuerte de la gastronomía
yeclana. Verdaderas pelotas
del tamaño de las de tenis,
elaboradas con pan rallado
remojado en agua y leche,
magro picado, piñones, perejil
y especias, hervidas en el
caldo del tradicional cocido.
DULCES:Entre
los dulces característicos destacan los libricos,
elaborados artesanalmente, según receta pasada
de padres a hijos, cuyos ingredientes son obleas
y miel. El "pan bendito" se elabora con
harina, huevo, aceite y azúcar; tiene el aspecto
característico de un pan muy sobado con adornos
muy típicos, realizados en la misma masa antes
de la cocción; se amasan coincidiendo con la fiesta
de San Blas. "Sequillos", "magdalenas", "toñas",
“galletas" y "rollicos de anís",
completan el catálogo de dulces.
Relieves destacados
La Sierra de Salinas
La Sierra de Salinas es una
destacada formación geo-morfológica que sirve de
frontera natural entre el norte de la región de Murcia
(Yecla) y distintas localidades del Alto y Medio
Vinalopó (Comunidad Valenciana).Es un anticlinal
que continua al oeste por la Sierra del Carche-Serral.
Longitudinalmente ocupa una extensión de aproximadamente
15 Km. y culmina en el pico de la Capilla 1238 m.
Hay otros pequeños picos como el monte El Calamote
(739.9m). En la configuración de esta sierra, hay
que destacar numerosas lomas y "cabezos".
La Sierra de Salinas está formada por un plegamiento
de rocas calizas en el Cretáceo Inferior. Es una
formación que se encuadra dentro del sistema pre-Bético.
Las localidades más importantes que encontramos en
sus alrededores son Villena en la ladera Norte y
Salinas en la ladera sur. Por la parte norte, existe
una carretera que se adentra en la sierra, donde
se pueden contemplar plantas endémicas de la región,
así como grutas, y cuevas. Por la parte sur, existen "sendas" y
antiguos caminos de pastoreo que llegan hasta la
cumbre y la recorren salvando numerosos barrancos.
desde lo más alto se pueden divisar las vecinas poblaciones
de Villena, Salinas, Sax, Biar en la Provincia de
Alicante, Yecla en la Región de Murcia y Caudete
en la Provincia de Albacete. También es destacable
el hecho que en días de buena visibilidad la vista
alcanza hasta el mar Mediterráneo.
Provincia:Murcia Localización: Noreste
de la Región Término municipal:Yecla Núcleos de población
en el interior del espacio:No
existen núcleos de población en el interior
de la sierra. Núcleos de población
en la periferia del espacio: Caseríos
diseminados:Casa
del Alguereño y Portichuelo. Vegetación:Con
cuatro tipos de hábitats del anexo I de la
Directiva Hábitats. Las formaciones más características
son los matorrales termófilos y los carrascales
con enclaves importantes de quejigos (Quercus
faginea). Destaca igualmente la riqueza
florística de la sierra con especies de interés
regional. Fauna:Las
poblaciones más destacables
corresponden al grupo de
las rapaces: Búho real (Bubo
bubo), Cárabo (Strix
aluco) y Águila real
(Aquila chrysaetos). Geomorfología:Sierra
abrupta de naturaleza calcárea. Valores
que justifican la declaración: Biótico,
por las comunidades y especies
de interés. Normativa
de protección:Espacio
declarado por la Ley 4/92
de Ordenación y Protección
del Territorio de la Región
de Murcia sin figura de protección.
La mayor parte de la sierra
pertenece a la Comunidad
Autónoma Valenciana, que
lo tiene declarado Paraje
Natural. La porción importante
del espacio es monte público.
Orden de 3 de julio, por
la que se aprueba inicialmente
el PORN de la Sierra de
Salinas. ( BORM nº 160,
de 12.07.02)
Orden de 18 de mayo de
2005, por la que se acuerda
un periodo de información
pública en el procedimiento
que tramita la Dirección
General del Medio Natural
para la aprobación del
Plan de Ordenación de los
Recursos Naturales de la
Sierra de Salinas. (BORM
nº 130, de 08.06.05)
Monte Arabí
Cara norte
del Arabí Elevación:1068
msnm Ubicación:Noroeste
del municipio de Yecla,
España Cordillera:Sistemas
Pre-béticos Coordenadas: 38°41′50″N
1°16′57″O38.69722, -1.2825
El Monte Arabí es una
elevación montañosa
puntual situada en
el municipio de Yecla,
perteneciente a la
provincia de Murcia.
Su altitud es de 1068
msnm, y su extensión
es relativamente pequeña,
no pudiéndose considerar
como una sierra.
Limita al norte con
la provincia de Albacete
(termino municipal
de Montealegre del
Castillo). El paisaje
circundante, lo conforma
en su mayoría terrenos
dedicados a la actividad
agrícola y pequeñas
extensiones forestales.
Debido a sus restos
culturales, a su gran
biodiversidad y a otros
aspectos importantes,
El Monte Arabí es un
destacado enclave arqueológico,
biológico y geológico.
Arte
rupestre
En sus faldas hay restos
arqueológicos que datan desde el segundo milenio
ADC, hasta la etapa de la Romanización, tales como
cazoletas, petroglifos. Pero sin duda alguna, el
tesoro más valioso que guarda este espacio natural
es el arte prehistórico: Arte Levantino, 10.000
años antes del presente y Arte Esquemático, 6.500
años antes del presente, declarados Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Además,
a unos dos kilómetros del Arabí, ya dentro del
municipio de Montealegre del Castillo se encuentra
el Cerro de los Santos, un importante yacimiento
Íbero, de donde se extrajeron piezas como la Gran
Dama Oferente, similar en época e importancia histórica
a las damas de Elche y Baza.
Las pinturas rupestres de la Cueva del Mediodía,
se sitúan en un enorme saliente que sirve de
marquesina a una planicie de varias decenas de
metros, en cuyo fondo se localizan las pinturas.
En el refugio principal se aprecian tres grupos
pictóricos con tonalidades diferentes. Figuras en rojo oscuro: Línea
horizontal en zig-zag y un grupo de dos figuras
humanas con los brazos entrelazados. Figuras
amarillas: Agrupadas
en la parte inferior izquierda
del panel en numero de tres:
una figura humana, otra en
forma de palmera muy estilizada
y un doble báculo simétrico. Figuras
en color rojo:Se
representan dos báculos en
posición simétrica, una figura
ecuestre muy estilizada,
dos figuras humanas, dos
figuras trazadas con un eje
central y numerosas ramificaciones
arqueadas, la representación
de un cáprido, y sobre este
una doble hacha y dos idolillos
aculados.
Las pinturas rupestres
de Cantos de Visera están
situadas en dos abrigos
rocosos, producto del
desprendimiento de los
acantilados cercanos.
El primero de los abrigos
contiene cuarenta figuras
naturalistas de fauna:
caballos, cabras bóvidos,
predominantemente. El
color empleado con más
frecuencia es el rojo
con impurezas en la mezcla,
lo que confiere tonalidades
diversas, incluso negruzcas.
El segundo de los abrigos
muestra poco mas de sesenta
figuras entre las que
destacan toros, ciervos,
caballo, cabras de estilo
naturalista, y un ave
zancuda de estilo esquemático.
Junto a estas hay otras
figuras de estilo abstracto:
serpentiformes, reticulados
y puntiformes. Como en
el primer abrigo, el
color utilizado es el
rojo, a pesar de que
las impurezas que contiene
le hagan parecer en ocasiones
de tonalidad negruzca.
Geología
y paisaje
El Monte Arabí se localiza
en el contexto de las Cordilleras Béticas y destaca
del resto de sierras y montañas de los alrededores
por su peculiar modelado geológico. El modelado Kárstico
y la erosión de agua y viento, han configurado cuevas,
galerías y formas ciertamente curiosas en sus rocas.
Se trata de una zona de formas abrutas complejas. Destacan
el carácter detrítico y granudo de sus materiales,
biocalcarenitas o calizas bioclasticas del Mioceno
medio superior, que procuran una gran abundancia de
fósiles e intercalaciones de un mineral de cuarzo denominado
“Jacinto de Compostela”. Debido al uso de la piedra
caliza para la construcción de viviendas fue explotado
en otro tiempo como cantera.
Las formas de modelado que aparecen en el paisaje
son debidas a numerosos procesos físico-químicos.
Estos fenómenos, añadidos a la presencia de rocas
carbonatadas, han dado lugar a la aparición de simas,
grutas y lapiaces. De las simas y grutas, las más
representativas son la Cueva del Tesoro y la Cueva
Horadada. Los lapiaces, aparecen al aire libre y
se forman por el agua arrollada. Por último, son
también características las formas en panal de abeja,
conocidas con el nombre de “alvéolos”, y que se generan
por la erosión del viento y las variaciones de humedad.
Formaciones geológicas: Cueva de "La Horadada",
perforada en su techo por la acción erosiva del
agua. Está situada en la ladera Noreste. "La Puerta de la
Iglesia",
que es en realidad un acantilado situado en
el Norte del monte, en el que la roca tiene
una forma que recuerda vagamente a la de la
puerta de la Iglesia de la Asunción o Iglesia
Vieja de Yecla.
Cueva ubicada en la parte de arriba de
la "Puerta de la Iglesia" desde
donde pueden verse unas preciosas vistas. "Cueva del Mediodía",
que en el momento en que se cubre totalmente
de sombra indica que es mediodía solar. De
hecho, los lugareños se guiaban por la sombra
de esta cueva para volver a sus casas para
comer tras una mañana de trabajo en el campo.
Está orientada al Este. "Cueva
del Tesoro",
que es una galería subterránea
de entre 50 y 100 metros
de largo. Está situada en
el sudeste, en la falda del
monte, junto a la llamada
Casa del Guarda. "El
cerebro",
que es simplemente una zona
concreta en la ladera Este
en la que la erosión alveolar
provocada por el viento es
muy pronunciada.
El Monte Arabí es un gran
promontorio que se eleva
de forma destacada por
encima del nivel circundante
del suelo, lo que le hace
destacar sobre el paisaje
de forma evidente y muy
característica. Desde lo
alto de sus cumbres, se
divisa el característico
paisaje agrícola yeclano,
dominado por viñedos, olivos
y cereales.
En la zona apenas existen
masas de agua permanente.
Además de la Rambla de
Agua Salada que discurre
varios kilómetros de este
monte procedente de Montealegre,
el Pocico de la Buitrera
constituye una importante
excepción, un pequeño afloramiento
natural de agua conocido
de antiguo. Los denominados
calderones, pequeños cuencos
o receptáculos formados
en la roca, en los que
se acumula temporalmente
el agua, son frecuentes
en el Arabí.
Flora
y fauna
Los vertebrados constituyen el grupo faunístico mejor
conocido. El jabalí, el conejo, la liebre y en
ocasiones el zorro son los mamíferos con mas presencia,
especialmente en zonas arboladas con sotobosque
de matorral. También el erizo, el topillo común,
ardillas y comadrejas pueden avistarse en este
tipo de hábitats.
La principal riqueza del monte Arabí la encontramos
entre las aves; se dan mas de un centenar de especies,
destacando el búho real, la chova piquirroja, la grajilla,
la collalba negra, etc., muchas de ellas protegidas.
Es el caso del águila perdicera, de la que solo existen
dos ejemplares en toda la Comarca del Altiplano, el
águila real o el halcón peregrino.
Entre los reptiles destacan la lagartija colilarga
y distintas especies de culebras características del
monte que habitan en casi todas las zonas o hábitats.
Los anfibios son muy escasos, debido a la ausencia
casi total de agua.
La vegetación está condicionada por el clima continental
de la zona y las escasas precipitaciones (en torno
a 350 mm. anuales). El estrato arbóreo esta dominado
por el carrascal o encinar (Quercus Rotundifolia),
pinares abiertos (Pinus Halepensis y Pinus Nigra),
y un sotobosque rico en arbustos, particularmente coscojas
(Quercus Coccifera), espinos (Rhammus Lycioides), cornicabras
(Pistacia Terebinthus), efedra (Ephedra Fragilis),
espino negro (Rhammus Lycioides), esparto (Stipa Tenacissima),
jara blanca (Cistus Albidus), etc.
También tienen una amplia distribución por todo el
paraje, el enebro (Juniperus Oxycedrus), la jarilla
o falso romero (Cistus Clusii), la sillerilla, la perdiguera
blanca, la perpetua o siempreviva, tomillo, romero,
etc.
Economía
La industria del mueble
La actividad económica más importante
de Yecla es la industria del mueble. Iniciada hace
más de medio siglo, acoge cerca de 400 empresas, tanto
de muebles como de tapizados, que generan unos 6.000
puestos de trabajo de manera directa, aunque indirectamente
repercute en toda la economía local.
El mueble fabricado en Yecla abarca prácticamente todos
los estilos, pasando desde el mueble clásico, castellano,
al moderno, juvenil o vanguardista. En tapizados se
pasa de lo más avanzado en diseño a lo más clásico.
Estas empresas han realizado un gran esfuerzo en los
últimos años en su reestructuración y modernización.
El resultado son productos de gran calidad y altamente
competitivos.
Desde 1962 se celebra en el mes de abril, una Feria
Regional del Mueble con carácter anual, pionera en
España en este sector, contando con un Pabellón Ferial
de más de 15.000 metros cuadrados, en los que están
representados más de un centenar de fabricantes de
toda la Región.
Asimismo, el Mueble de Yecla, esta presente en las
grandes ferias internacionales como Milán, Colonia
o Paris.
El vino en Yecla
La D. O. Yecla está situada en el
Nordeste de la Región de Murcia, en la comarca del
Altiplano. El viñedo se asienta en un relieve ondulado
a una altitud de entre 400 y 800 metros sobre el nivel
del mar. Los suelos están formados por rocas calizas
con suelos profundos y buena permeabilidad. El clima
es continental, con influencias mediterráneas y escasas
lluvias, siendo éstas las condiciones idóneas para
el cultivo de la vid y la elaboración de vinos de gran
calidad.
Yecla recibe el vino de los fenicios y los restos arqueológicos
nos demuestran la notable importancia que llegó a alcanzar
durante la ocupación romana, recientemente se han descubierto
los restos de una bodega datada del Siglo I de nuestra
era, existen indicios de la utilización de la misma
hasta finales del Siglo XV. Son abundantes los viñedos
que se encuentran los árabes cuando llegan a nuestras
tierras y en el Siglo XVIII se considera BODEGA MAYOR
la producción de vinos de esta zona, según las crónicas
de Felipe II. Esta tradición vinícola se ha mantenido
a lo largo de los siglos, dando lugar a una importante
industria bodeguera.
Con la aplicación de las modernas técnicas de cultivo
y la implantación en las bodegas de nuevas tecnologías
en la elaboración, se puede considerar, indudablemente,
a esta Denominación de Origen en plena expansión y
con un enorme futuro.
Yecla
País: España Com. Autónoma: Región
de Murcia Provincia:Murcia Comarca: Altiplano Partido judicial:Yecla Ubicación: 38°37′N
1°07′O38.617, -1.11738°37′N 1°07′O38.617,
-1.117 Altitud: 602
msnm Distancia:96
Km. a Murcia Superficie: 607,7
Km² Fundación:siglo
X Población:35.161
hab. (INE 2007) Densidad:57,86
hab./Km² Gentilicio:Yeclano/a Código postal: 30510 Alcalde
(2008): Juan
Miguel Benedito Rodríguez
(PP) Hermanada
con:Vinaroz
(Castellón) y Barco
de Ávila (Ávila)
Patrón: Santo
Cristo del Sepulcro Patrona: La
Inmaculada Concepción (Virgen del Castillo)
Excavaciones
y Yacimientos
Excavaciones Arqueológicas
los Torrejones
Yacimiento romano que
responde al tipo denominado villa rústica, que se define
como explotación agraria típica de la época romana.
Por lo general contaba con una zona monumental o señorial
donde habitaba el propietario y una zona de servicio
destinada a la mano de obra adscrita a la explotación.
Este tipo de instalaciones constituye el elemento básico
para la romanización en tierras del interior de la
Península Ibérica.
En el término municipal de Yecla se han contabilizado
un total de cinco villas rústicas que junto con la
de los Torrejones completan el poblamiento romano
en nuestra zona: el Pulpillo, Marisparza, Casa de
la Ermita y Fuente del Pinar, a los que hay que añadir
dos emplazamientos más que responden al tipo de mansio,
es decir, a un punto de parada (lo que podía equivaler
a lo que entendemos actualmente por una venta) junto
a una vía romana, en este caso el trazado de la Vía
Augusta que unía por el interior Játiva con Cádiz,
Vía Cástulo (Jaén) y que a su paso por el actual
término municipal de Yecla se corresponde con la
denominada Traviesa de Caudete, Donde se han localizado
las referidas mansio en los parajes de las Casas
de Almansa y la Casa de las Cebollas. De la primera
contamos con un ejemplar de lapida funeraria del
Siglo I de nuestra era dedicado a Maltrepsi, una
joven que falleció a los 18 años de edad. A la segunda,
pertenece una magnifica pieza de bronce que representa
al dios menor romano Príapo.
Desde un punto de vista cronológico, estos emplazamientos
presentan una misma secuencia de ocupación, es decir,
Siglo I A.C. al siglo IV D.C., a excepción de Los
Torrejones cuya ocupación se prolongará hasta el
Siglo VI de nuestra era. En esas dos últimas centurias
parece que pudo producirse un fenómeno de concentración
de población en torno a la villa de Los Torrejones,
momento en el que se fortifica, abandonando el tipo
de hábitat disperso que había caracterizado a este
territorio en época alto imperial.
La villa de Los Torrejones al igual que en el resto
de emplazamientos romanos referenciados se sitúa
en un extenso llano, provisto de tierras fértiles,
bien abastecidas de agua y dedicadas fundamentalmente
a la plantación de la vid y el olivo, es decir a
la producción de vino y aceite.
Contamos con numerosas noticias que nos han sido
transmitidas por la historiografía desde finales
del Siglo XVIII hasta nuestros días sobre este yacimiento
arqueológico. Sirvan como ejemplos las obras de Juan
Lozano Bastitania y Contestania del Reino de Murcia
(1797); de González Simancas Catalogo Monumental
y Artístico de España (1907); de Céan Bermúdez Sumario
de las antigüedades romanas que hay en España (1932)
y de Cristóbal Belda El proceso de romanización de
la provincia de Murcia (1975), entre otros. A ellos
debemos añadir que durante décadas se han tenido
noticias de hallazgos fortuitos de piezas arqueológicas
de gran valor, tales como la escultura de un Hércules
viandante en mármol o el bajorrelieve en mármol conocido
como el de las viñas (ambos expuestos en el Museo
Arqueológico Provincial de Murcia) o el bajorrelieve
en mármol conocido como del “Pajarillo” (expuesto
en el Museo Arqueológico Municipal de Yecla), que
han venido a confirmar la extraordinaria riqueza
de materiales que ha aportado el yacimiento, refrendado
sin lugar a dudas con los extraídos en las sucesivas
campañas de excavaciones arqueológicas que se han
desarrollado en el lugar.
Los trabajos arqueológicos en el yacimiento se iniciaron
en el Siglo XIX. Concretamente tenemos referencia
que fueron practicadas excavaciones en los años 1842
y 1879, aunque no contamos con datos sobre los resultados
de las mismas. Ya en el Siglo XX, concretamente en
el año 1957 y como consecuencia de unos trabajos
agrícolas, se halló un extraordinario mosaico de
estilo geométrico, fechado en el Siglo IV de nuestra
era, asociado a un complejo arquitectónico de carácter
termal. Sería el profesor Nieto Gallo quien procediera
a la excavación y levantamiento del referido mosaico
para ser instalado en el Museo Arqueológico Municipal
de Yecla, donde se exhibe en la actualidad.
En el año 1982 un equipo de arqueólogos de la Universidad
de Murcia dirigido por el profesor Sebastián Ramallo
práctica de nuevo excavaciones en el yacimiento.
Pero no será hasta 1984 cuando se inicien excavaciones
sistemáticas dirigidas por el arqueólogo Manuel Amante
Sánchez, prolongándose las mismas hasta el año 1989.
Los trabajos de campo permitieron poner al descubierto
un importante conjunto arquitectónico perteneciente
al área de servicio de la villa rústica de los Siglos
I-III d.c, además de constatar una fase de ampliación
de las instalaciones pertenecientes al Siglo IV/V
de. C.
En los años 1999,2001 y 2007 se han efectuado campañas
de excavaciones de urgencias dirigidas por el arqueólogo
Liborio Ruiz Molina, todas ellas motivadas por el
proyecto de puesta en valor del yacimiento promovido
por el Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad
Autónoma de Murcia. Estas últimas intervenciones
nos han permitido precisar cinco fases constructivas
diferentes. Así, contamos con una primera fase, la
de mayor antigüedad, que fecharíamos en el Siglo
I A.C. y que se corresponderían con las instalaciones
tardo republicanas. Sobre ellas y con disposición
ortogonal aparecen las habitaciones o estancias pertenecientes
a la segunda fase de ocupación fechada entre los
siglo I-III d.C. (alto imperio).Adosadas a éstas
y en su lado E aparecen las estructuras pertenecientes
a la tercera fase y que corresponden a una torre
de planta cuadrada en exterior (octogonal en interior)
y tramo de muralla que viene a encintar las estructuras
arquitectónicas de la segunda fase. Esta tercera
fase se fecha entre los Siglos IV/V de nuestra era
(fase tardo romana), a la que añadimos los restos
arquitectónicos pertenecientes a un torreón de planta
cuadrada instalado junto a la balsa de opus signinum
perteneciente a la segunda fase. En cuanto a la cuarta
fase vendría definida por una estructura arquitectónica
de planta rectangular que se fecha en la muralla
y que actúa como refuerzo de estas. Estas obras de
refuerzo se fechan en el Siglo VI. A partir de estos
momentos se produce el abandono del lugar, viniendo
a coincidir con los primeros momentos de ocupación
del Cerro del Castillo de Yecla, por l que parece
obvio que los tiempos aconsejaban un traslado de
la población hacia emplazamientos más seguros. La
quinta y última fase de ocupación de Los Torrejones
corresponde al periodo de dominación almohade, a
partir de mediados del Siglo XII, en que el emplazamiento
se convierte, muy probablemente, en una torre de
alquería, reutilizándose los antiguos sistemas defensivos
e hidráulicos de época romana.
Los materiales que ha aportado el yacimiento han
sido muy abundantes y de gran riqueza: bajorrelieves
en mármol, restos de estatuaria, monedas, cerámica,
mosaicos, bronces, y as recientemente estucos pintados
policromos con motivos decorativos faunísticos, vegetales,
geométricos… etc.
El Yacimiento Islámico de Yakka
A mediados del siglo XII las fuentes
árabes escritas citaban Yecla como Hisn Yakka, un castillo
que se encontraba a 45 millas de la capital de la cora
de Murcia, Mursiya. Por la arqueología sabemos que
el castillo fue construido durante la segunda mitad
del siglo XI, coincidiendo con el primer periodo
de taifas, tras la desintegración del califato cordobés
.Perteneció entonces, y en un primer momento a la taifa
de Denia y a la taifa o reino de Sevilla posteriormente.
Tras la conquista almorávide y desde finales del siglo
XI Yakka comenzara a tener cierto peso especifico
en el ámbito territorial del SE y Levante peninsular,
sobre todo desde un punto de vista estratégico militar.
Sera a mediados del siglo XII, con la unificación
almohade, cuando Yakka experimenta un desarrollo demográfico
y urbanístico sin precedentes hasta entonces: se amplían
las defensas del castillo, se produce un fuerte crecimiento
urbano en la ladera SE del cerro, fundándose una madina
o poblado; desde un punto de vista administrativo figura
como una de las cabezas de distrito de la cora de Murcia.
(min a` mal Mursiya , potenciándose desde un punto
de vista económico las antiguas instalaciones agropecuarias
de época romana, constituyéndose en ellas dos alquerías
: Los torrejones-Baños y El Pulpillo; surgiendo una
tercera alquería en el actual barrio de El Peñón.
Desde un punto de vista espacial
El Hisn Yakka se estructura u organiza según el siguiente
esquema:
La
fortaleza.Cuenta con
dos áreas: el reducto principal, construido en época
almohade y en el que se instalaba un conjunto residencial.
Se advierte en esta ampliación de mediados del siglo
XII una clara tendencia, desde un punto de vista
arquitectónico, a la regularización de su planta.
La segunda será el albacar o refugio temporal a
cielo abierto, perteneciente a la fase constructiva
más antigua del castillo (segunda mitad del siglo
XI).
La
madina SE. Núcleo de
población de nueva planta fundado probablemente
en el último cuarto del siglo XII. El caserío se
distribuye siguiendo una clara trama urbana con el
trazado de calles que definen y perfilan las distintas
manzanas de casas. (En la actualidad pueden contemplarse
tres manzanas y un total de doce casas o viviendas).
La vivienda de la madina obedece, en líneas generales,
al prototipo de vivienda andalusí, que organiza y
jerarquiza sus espacios tomando como elemento el
patio central sobre el que se organizan las distintas
estancias. La totalidad de las viviendas halladas
en la madina contaban con una planta superior a
la que se accedía por un tramo de escalera situado
en el patio. También la madina cuenta con una cierta
infraestructura sanitaria, donde se contempla la
evacuación de aguas residuales a través de fosas
o pozos ciegos localizados en el exterior y junto
al espacio de la vivienda destinado a letrina, y
el suministro de aguas potables a través de atarjeas
cubiertas que conectaban diversas cisternas o aljibes,
tanto de carácter público como privado. Los materiales
constructivos empleados son pobres, careciendo de
elementos ornamentales de relevancia, siendo la
tapiería y la mampostería (ladrillos y piedra) para
zócalos y cimientos de uso generalizado.
La
maqbara o cementerio islámico.Situado
a las afueras y al SE de la madina. Dos áreas han
sido diferenciadas hasta la fecha en razón de una
rambla que las separa. En ambas áreas han sido escavadas
un total de veintiocho sepulturas, obedeciendo todas
ellas al más estricto cumplimiento del ritual islámico:
los cuerpos aparecen de cúbito lateral derecho, piernas
flexionadas o semiflexionadas y la cara orientada
hacia la Meca. No presentan ajuar funerario. También
hemos podido diferenciar cuatro tipos de sepulturas:
excavadas en tierra, excavadas en roca (estructura
barquiforme), con cubierta de teja curva formando
un tejadillo a una agua y con cubierta de ladrillos
a modo de cista (bajo la advocación de Ntra. Sra.
De las cuevas) y San Blas que, con sucesivas modificaciones,
ha llegado a nuestros días.
En
esta época de desarrollo y esplendor de Yakka aparecen
personalidades ilustres nacidas en ella y que destacaran
en el ámbito de la cultura hispano andalusí. Tal
es el caso del afamado poeta Abu Bakr Yahya ben Abdalgalil
Ibn Sal al-Yakkí. Poeta satírico que fue considerado
por sus contemporáneos como el “rumi” de su tiempo.
(Recordemos que Ibn Rumí y Hutay´a son los maestros
de la sátira y el insulto en el verso árabe). Nació,
como se indicó, en Yecla y murió en Fez (Marruecos)
en el año 1165.
Otros
personajes ilustres de ascendencia yeclana, y que
figuraban con la Nisba al-Yakki, fueron:
Abu Amr Muhammad ben Muhammad al
Lamí al-Yakkí. Nacido en Murcia en 1143, se dedico
a la elaboración de contratos y componía versos, sedo
autor de un útil diccionario biográfico. Murió a los
76 años de edad, en el año 1218, siendo enterrado
en la Rawda (cementerio privado) de Ibn Farag, situado
en el arrabal de Shiram, intramuros de Murcia. Abu
ben a´id al Qaysí, conocido como Abu Abbas Ibn al-Yakkí,
nació en Murcia en el año 1197, desempeñando la judicatura
en la ciudad de Murcia y Almería, donde murió en el
año 1279.
Muhammad ben Ahman al-Lamí al Yakkí, nació en Murcia
en el año 1243 y fue discípulo del afamado maestro
Ali Ben Lubb ben Ahmad Ibn Abu Bakr ar-Riqutí (el de
Ricote). Destacó como maestro en Vélez y Granada. Murió
en el año 1312.
El Hisn Yakka debió ser tomado hacia el año 1240 por
las huestes de Jaime I de Aragón, tras la toma de Villena.
Por el tratado de Almizra, en el año 1244, el castillo
de Yecla pasará a manos castellanas.